Explorando la semana 40 de nuestro camino
Un consejo especial para esta etapa
Es difícil saber exactamente cómo será tu hijito de grande, pero tu bebé probablemente tiene el tamaño de una calabaza (zapallo). El bebé promedio pesa un poco más de 7 libras (unos 3,2 kilos) esta semana y mide unas 20 pulgadas (cerca de 51 centímetros). La parte más grande del cuerpo es su cabeza, pero gracias a la flexibilidad que tiene en los huesitos, podrá pasar a través del canal vaginal.
El bebé continuará creciendo cada día que pasa ¡y eso incluye las uñitas y el cabello! Muchas mamás y papás se sorprenden de lo largas que tienen las uñas sus bebés nada más nacer. Si se las cortas enseguida, evitarás que se arañe la carita. Puedes pedirle a una enfermera que te ayude esta primera vez, si lo deseas.
Nota: Los expertos dicen que cada bebé se desarrolla a un ritmo diferente, incluso cuando está en el útero. Estas páginas sobre el desarrollo fetal están designadas para ofrecer una idea general de cómo se desarrolla un bebé durante el embarazo.
Lo que está pasando con tu cuerpo
Después de largos meses de espera, la fecha prevista para tu parto llega y se va... ¡y tú sigues embarazada! Es una situación un poco frustrante, pero muy común. Quizás no llevas tanto retraso como crees, especialmente si tu fecha de parto se calculó basándose únicamente en el primer día de tu último periodo, ya que a veces las mujeres ovulan más tarde de lo que se da por sentado, y en ese caso habrías quedado embarazada unos días después de lo que calculas. Incluso si tienes una fecha exacta de fertilización, muchas mujeres tienen embarazos prolongados sin ninguna razón aparente.
Aún te quedan un par de semanas para que se te considere "post-término", pero tu doctor te querrá realizar varios análisis para asegurarse de que tu bebé está bien, si es que tu embarazo continúa.
Quizás te hagan un perfil biofísico, que es un ultrasonido para ver el movimiento general de tu bebé, sus movimientos respiratorios (movimiento de los músculos del pecho y del diafragma), su tono muscular (si abre y cierra las manos o extiende y encoge sus extremidades), y la cantidad de líquido amniótico que le rodea.
Por regla general también se hace una revisión del latido cardiaco fetal.
Tu doctor revisará también tu cérvix (cuello del útero) para ver si está "madurando". Dependiendo de cuán afinada, borrada y dilatada está la cérvix, tu doctor puede decidir una posible fecha de inducción del parto. Generalmente se induce el parto entre la semana 41 y la semana 42 del embarazo.
Explorando la semana 38 de nuestro camino
Un consejo especial para esta etapa
¡Tu bebé ha crecido mucho! Probablemente pesa entre 2.7 y 3.4 kilos (entre 6 y 7.5 libras).
Ya mide entre 48 y 51 centímetros (entre 19 y 20 pulgadas), más o menos el largo de un poro (un puerro).
Ya puede agarrar con sus manitas. ¡Ya verás qué emoción sientes cuando te agarre un dedo al poquito de nacer!
Sus órganos están completamente desarrollados y en su lugar. Sus pulmones y su cerebro ya podrían funcionar si naciera ahora mismo, aunque continuarán madurando durante toda su infancia.
¿Te preguntas cuál será el color de sus ojos? Quizás cuando nazca todavía no lo sepas con seguridad. Si nace con los ojos marrones, probablemente permanecerán así.
Pero si son de color gris o de color azul oscuro al nacer, es posible que se le queden grises o azules, o que se vuelvan verdes, de color miel o incluso marrones, para cuando cumpla los 9 meses.
Esto es porque el iris del ojo (la parte del ojo que tiene color) puede acumular más pigmento después del nacimiento, pero no se puede volver más claro o más azul.
Los ojos de color verde, miel o marrón, tienen más pigmento que los ojos grises o azules.
Lo que está pasando con tu cuerpo
Estas dos últimas semanas se te pueden hacer un poco largas. Pero es un buen momento para arreglar el cuarto del bebé o hacer algunas de las cosas que no podrás hacer cuando haya nacido.
Toma todas las siestas que puedas, lee o simplemente relájate.
Quizás se te hinchen las piernas, pero si notas hinchazón en las manos o en la cara o si aumentas súbitamente de peso o tienes dolores de cabeza persistentes, visión borrosa, ves puntos frente a los ojos o sientes dolor en el abdomen, llama al médico inmediatamente porque estos pueden ser síntomas de una enfermedad muy seria llamada preeclampsia.