Estado: Creciendo

Juan Diego

Explorando la semana 39 de nuestro camino

Cuenta Regresiva

2 días

Semana 39 98%
Tamaño del Bebé
Semana 39

SANDÍA PEQUEÑA

50.70 cm 3300.00 g

Tip de la Semana

Un consejo especial para esta etapa

¡Tu bebé está listo para llegar al mundo! Ahora sigue y sigue acumulando grasa para poder mantenerse calentito al nacer.

Es muy probable que pese unos 3.2 kilos (más de 7 libras) y mida unos 51 centímetros (20 pulgadas), el equivalente a una sandía pequeña. Los varones tienden a ser un poco más gorditos que las hembras.

Sus órganos están completamente desarrollados y, a medida que ha ido aumentando de peso, todas las arruguitas y pliegues que tenía en la piel han ido desapareciendo.

A pesar de que está ya muy apretadito en tu vientre, se mantendrá activo hasta la hora del parto. Si notas que disminuye su actividad, llama a tu doctor porque esto podría indicar que hay un problema.

Cambios de mamá

Lo que está pasando con tu cuerpo

En cada visita, tu doctor te hará un examen abdominal para saber cuál es el crecimiento y la posición del bebé.

Quizás también quiera hacerte un examen interno para saber si el cuello uterino ha empezado a afinarse (hacerse más delgado) o a dilatarse (abrirse).

Si pasa la semana y el bebé todavía no quiere salir, ¡no te desesperes! Solamente un 5 por ciento de los bebés nacen en la fecha prevista.

Si te pasas de la fecha prevista para el parto, el médico te hará una serie de pruebas fetales después de las 40 semanas para comprobar que es seguro continuar el embarazo.

La prueba que se usa más a menudo es un ultrasonido. Si el parto no comienza por sí solo, el médico lo inducirá cuando hayas sobrepasado entre una y dos semanas la fecha prevista.

Quizás hayas visto en algunas series de televisión que las mujeres rompen aguas (la fuente o bolsa) de manera muy espectacular, en medio de un lugar lleno de gente, y que inmediatamente se ponen de parto.

Pero no debes preocuparte, porque este tipo de escenas no son nada comunes. Tan sólo en un 15 por ciento de los casos, el saco amniótico se rompe justo antes de empezar el parto.

De todas formas, si rompes aguas llama a tu doctor lo antes posible y estáte tranquila, porque todavía pueden pasar horas hasta que sientas la primera contracción.

También debes llamar al médico si sientes que el bebé ya no se está moviendo como antes, sin importar que hayas roto aguas como o no.

En cualquier caso, hay signos más comunes de que el parto va a empezar. Por ejemplo, sentir un flujo mucoso al ir al baño o verlo en tu ropa interior.

Esta mucosidad forma un tapón que sella el cuello del útero durante el embarazo para proteger a tu bebé de infecciones. Es posible que tenga un poco de sangre de color marrón, rosado o rojo.

Si tienes pérdidas de sangre que manchan un poco tu ropa interior, o una hemorragia vaginal, en vez de este flujo mucoso con pequeños restos de sangre en él, debes llamar a tu doctor de inmediato.

El parto generalmente empieza uno o dos días después de haber visto el tapón mucoso. Otra señal de que el parto ha comenzado es tener contracciones regulares, que cada vez vienen a intervalos más cortos.

Tu doctor te dirá cuándo debes llamarlo, pero probablemente será cuando las contracciones se prolonguen por espacio de un minuto, cada cinco minutos, durante una hora.

El intervalo entre contracciones se mide desde el principio de una hasta el principio de la otra.

Estado: Creciendo

Jeronimo

Explorando la semana 28 de nuestro camino

Cuenta Regresiva

25 días

Semana 28 70%
Tamaño del Bebé
Semana 28

BERENJENA

37.60 cm 1000.00 g

Tip de la Semana

Un consejo especial para esta etapa

Esta semana tu bebito mide un poco más de 37.5 centímetros (unas 14.8 pulgadas) desde la parte de arriba de la cabecita hasta los talones.

Pesa alrededor de 1 kilo (un poco más de 2 libras) y tiene más o menos el tamaño de una berenjena.

Está desarrollando billones de neuronas en su cerebro y continúa acumulando grasa a medida que se acerca la hora de salir al mundo.

Quizás notes que se mueve mucho cuando te duchas o te bañas. Está respondiendo a la luz y el ruido. Si te gusta la idea de interactuar con tu bebé mientras está en tu vientre, puedes cantarle y leerle.

Pero si te sientes incómoda comunicándote con él de esta manera, no te preocupes, porque de todas formas tu bebé puede escuchar tu voz cuando hablas con otras personas.

Lo más emocionante de esta semana es que ya puede parpadear y sus ojos, ¡hasta tienen pestañas! Todavía no los abre para ver, es más bien un reflejo, pero no falta mucho para que te esté mirando a ti con esos preciosos ojitos.

Cambios de mamá

Lo que está pasando con tu cuerpo

En esta época, estarás visitando a tu doctor cada dos semanas para que te pueda vigilar con más atención.

Más adelante, en la semana 36, probablemente te vea cada semana. Dependiendo de tus circunstancias, tu doctor te podría recomendar repetir los análisis de sangre para determinar si tienes VIH o sífilis, así como los cultivos para descartar la clamidia y la gonorrea.

Esto es para estar seguros de cuál es tu estado de salud antes del parto, ya que identificar y tratar estas infecciones es muy importante para la salud de tu bebé.

Si en los análisis de sangre que te hicieron en la primera visita se determinó que tienes el factor Rh negativo, te pondrán una inyección de inmunoglobulina Rh para evitar que desarrolles anticuerpos que podrían atacar la sangre del bebé. (Si éste es Rh positivo, te darán otra inyección de inmunoglobulina Rh después del parto.)

¿Sientes como una desazón en las piernas por la noche? El hormigueo en las piernas y un deseo muy fuerte de moverlas tiene un nombre: se llama síndrome de las piernas inquietas .

Nadie sabe qué es lo que lo causa, pero es común entre las mujeres embarazadas y puede hacer que te sea difícil relajarte cuando estás sentada o intentando conciliar el sueño.

La vena cava es la vena que devuelve la sangre de la parte inferior de tu cuerpo hasta tu corazón.

Esta vena está a lo largo de la parte derecha de tu columna vertebral y puede comprimirse si duermes sobre la espalda, debido a que tu útero tiene ahora mucho peso.

La compresión de la vena cava puede causarte mareos, náuseas y una disminución del flujo de sangre que le llega a la placenta y al bebé. Por eso dormir sobre tu lado izquierdo ayuda a asegurar la circulación adecuada.

Si no te sientes cómoda recostada sobre el lado izquierdo o tu cuerpo cambia de postura sin que te des cuenta por la noche, no te inquietes: las mujeres que están comprimiendo la vena cava cambian inconscientemente de posición.