Explorando la semana 5 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
1 días
Un consejo especial para esta etapa
El tubo neural se está cerrando. El corazón empieza a formarse.
En estas primeras semanas de embarazo quizás estés un poquito asustada con la perspectiva de ser mamá, y tengas muchas preguntas e incluso sentimientos contradictorios.
Pero ya verás como a medida que pasen las semanas todo irá encajando en su lugar.
Aunque te acabes de enterar que estás embarazada, ya llevas cinco semanas de embarazo porque se empieza a contar desde tu última regla.
Tu bebé ya tiene el tamaño de una semilla de ajonjolí (sésamo). Todavía no se parece mucho a un bebé, pero a tu pequeño embrión se le distingue ya la cabeza y una colita.
En este momento está formado de tres capas de células, el ectodermo, el mesodermo y el endodermo, que más tarde formarán todos sus órganos y tejidos.
El tubo neural (del que saldrán el cerebro, la médula espinal, los nervios y la columna vertebral) se está empezando a desarrollar en la capa superior, llamada ectodermo.
De esta capa saldrán también su piel, pelo, uñas, glándulas mamarias y sudoríferas, y el esmalte de sus dientes.
Su corazón y el sistema circulatorio se están formando en la capa del medio, llamada mesodermo.
Esta semana, de hecho, ya hay actividad cardiaca en su corazón en desarrollo, que empieza a bombear sangre. El mesodermo también forma los músculos y los huesos de tu bebé.
La tercera capa, o endodermo, formará sus pulmones, intestinos y un sistema urinario rudimentario, así como el hígado, el pancreas y la tiroide.
En este momento, la placenta primitiva y el cordón umbilical, que llevan oxígeno y nutrientes a tu bebé, han empezado a funcionar.
Lo que está pasando con tu cuerpo
Senos sensibles y ganas frecuentes de orinar.
Explorando la semana 36 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
24 días
Un consejo especial para esta etapa
¡Tu bebé sigue subiendo de peso! Cada día aumenta casi 30 gramos (una onza más). Ahora pesa alrededor de 2.7 kilos (casi 6 libras). Mide un poco menos de 47.5 centímetros (19 pulgadas), más o menos el tamaño de una lechuga romana.
Poco a poco comienza a perder el vellito que cubría su cuerpo las semanas anteriores, así como la sustancia cremosa (vernix caseosa) que ha recubierto su piel durante todo el tiempo que ha estado flotando en el líquido amniótico.
Junto con el líquido amniótico que traga, el bebé también traga la vernix caseosa y el vello que pierde, además de otras secreciones.
Toda esa mezcla, que tiene un color negro o verde muy oscuro y se llama meconio, formará su primera evacuación.
Por eso, ¡no te asustes cuando le cambies los primeros pañales y los encuentres todos negros!
Lo más probable es que esté ya situado en posición para nacer, con la cabecita hacia abajo.
Si para la semana siguiente no está en posición, quizá tu doctor sugiera una "versión cefálica exterior", que en lenguaje médico significa que el doctor tratará de girar a tu bebé para que esté en la posición ideal para el nacimiento, empujándolo con una mano desde la parte exterior de tu vientre.
Lo que está pasando con tu cuerpo
Ahora que el bebé continúa creciendo y presionando tus órganos internos, podrías sentir que ya no tienes tanta hambre como tenías hace unas semanas.
En este periodo te resultará más fácil digerir comidas pequeñas y frecuentes. Si el bebé empieza a encajarse en la pelvis, puede que tengas menos acidez y menos sensación de ahogo.
Este descenso del bebé en la pelvis se llama encajamiento y lo más común es que ocurra antes del parto, si éste es tu primer bebé.
El encajamiento puede incrementar la presión en la parte baja del vientre y hacer que caminar te resulte incómodo.
Algunas mujeres dicen que sienten como si llevaran una bola de boliche o bolos entre las piernas, o como si el bebé se fuera a salir (no te preocupes, ¡no se va a caer!).
¿Estás despistada? Olvidarte de las cosas es normal durante el último trimestre. Puedes sentirte abrumada o simplemente distraída por los grandes cambios que está a punto de experimentar tu vida, además de cansada, si no puedes dormir bien por las noches.
También es posible que sientas que las contracciones de Braxton Hicks son ahora un poco más frecuentes.
Este es un buen momento para preguntarle a tu médico cuándo y a dónde lo tienes que llamar cuando creas que tu parto ha empezado.
Por regla general, debes llamarlo si tienes contracciones regulares cada cinco minutos, durante una hora.
Si tienes señales de parto esta semana, llámalo de inmediato, porque el bebé se considera prematuro hasta la semana 37.
También debes llamarlo enseguida si rompes aguas (rompes la fuente o bolsa), si piensas que te está goteando un poco de líquido amniótico, si notas que el bebé ya no está tan activo o si tienes hemorragia vaginal, fiebre, dolores de cabeza muy fuertes, dolor abdominal o cambios en la visión.