Estado: Creciendo

Juan Diego

Explorando la semana 4 de nuestro camino

Cuenta Regresiva

61 días

Semana 4 10%
Tamaño del Bebé
Semana 4

SEMILLA DE AMAPOLA

0.20 cm 0.10 g

Tip de la Semana

Un consejo especial para esta etapa

Se forman las capas que darán lugar a los órganos y la placenta.

¿Te has hecho ya una prueba de embarazo? Puede que sospeches que algo "diferente" está ocurriendo dentro de ti; algunas mujeres pueden intuir que han quedado embarazadas.

O quizás creas que, por las fechas en las que hiciste el amor con tu pareja, hay muchas posibilidades de que estés esperando un bebé.

En cualquier caso, al final de esta semana ya podrás confirmarlo con una prueba de embarazo.

Aunque todavía no sepas con seguridad que estás embarazada, ésta es la cuarta semana de tu embarazo porque se empieza a contar desde el primer día de tu último periodo menstrual.

El bebé es apenas una bolita microscópica que se llama "embrión", y la verdad es que todavía no se parece mucho a un bebé. Tiene el tamaño de una semilla de amapola.

En estos días está acomodándose en el útero. Desde ahora hasta la semana 10, los órganos de tu bebé están empezando a desarrollarse, y algunos incluso empezarán a funcionar.

Por eso este es el momento en que está más vulnerable a cualquier cosa que afecte su desarrollo.

También está creciendo la placenta, por donde el bebé recibirá el oxígeno y los alimentos (en forma de nutrientes) que entren en tu sangre.

Al final de esta semana, la placenta comenzará a funcionar.

Esta semana está creciendo el saco amniótico, la bolsa en la que el bebé estará flotando en líquido amniótico durante todo el embarazo.

Cambios de mamá

Lo que está pasando con tu cuerpo

Falta del periodo menstrual. Posible fatiga temprana.

Estado: Creciendo

Jeronimo

Explorando la semana 28 de nuestro camino

Cuenta Regresiva

84 días

Semana 28 70%
Tamaño del Bebé
Semana 28

BERENJENA

37.60 cm 1000.00 g

Tip de la Semana

Un consejo especial para esta etapa

Esta semana tu bebito mide un poco más de 37.5 centímetros (unas 14.8 pulgadas) desde la parte de arriba de la cabecita hasta los talones.

Pesa alrededor de 1 kilo (un poco más de 2 libras) y tiene más o menos el tamaño de una berenjena.

Está desarrollando billones de neuronas en su cerebro y continúa acumulando grasa a medida que se acerca la hora de salir al mundo.

Quizás notes que se mueve mucho cuando te duchas o te bañas. Está respondiendo a la luz y el ruido. Si te gusta la idea de interactuar con tu bebé mientras está en tu vientre, puedes cantarle y leerle.

Pero si te sientes incómoda comunicándote con él de esta manera, no te preocupes, porque de todas formas tu bebé puede escuchar tu voz cuando hablas con otras personas.

Lo más emocionante de esta semana es que ya puede parpadear y sus ojos, ¡hasta tienen pestañas! Todavía no los abre para ver, es más bien un reflejo, pero no falta mucho para que te esté mirando a ti con esos preciosos ojitos.

Cambios de mamá

Lo que está pasando con tu cuerpo

En esta época, estarás visitando a tu doctor cada dos semanas para que te pueda vigilar con más atención.

Más adelante, en la semana 36, probablemente te vea cada semana. Dependiendo de tus circunstancias, tu doctor te podría recomendar repetir los análisis de sangre para determinar si tienes VIH o sífilis, así como los cultivos para descartar la clamidia y la gonorrea.

Esto es para estar seguros de cuál es tu estado de salud antes del parto, ya que identificar y tratar estas infecciones es muy importante para la salud de tu bebé.

Si en los análisis de sangre que te hicieron en la primera visita se determinó que tienes el factor Rh negativo, te pondrán una inyección de inmunoglobulina Rh para evitar que desarrolles anticuerpos que podrían atacar la sangre del bebé. (Si éste es Rh positivo, te darán otra inyección de inmunoglobulina Rh después del parto.)

¿Sientes como una desazón en las piernas por la noche? El hormigueo en las piernas y un deseo muy fuerte de moverlas tiene un nombre: se llama síndrome de las piernas inquietas .

Nadie sabe qué es lo que lo causa, pero es común entre las mujeres embarazadas y puede hacer que te sea difícil relajarte cuando estás sentada o intentando conciliar el sueño.

La vena cava es la vena que devuelve la sangre de la parte inferior de tu cuerpo hasta tu corazón.

Esta vena está a lo largo de la parte derecha de tu columna vertebral y puede comprimirse si duermes sobre la espalda, debido a que tu útero tiene ahora mucho peso.

La compresión de la vena cava puede causarte mareos, náuseas y una disminución del flujo de sangre que le llega a la placenta y al bebé. Por eso dormir sobre tu lado izquierdo ayuda a asegurar la circulación adecuada.

Si no te sientes cómoda recostada sobre el lado izquierdo o tu cuerpo cambia de postura sin que te des cuenta por la noche, no te inquietes: las mujeres que están comprimiendo la vena cava cambian inconscientemente de posición.