Explorando la semana 38 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
62 días
Un consejo especial para esta etapa
¡Tu bebé ha crecido mucho! Probablemente pesa entre 2.7 y 3.4 kilos (entre 6 y 7.5 libras).
Ya mide entre 48 y 51 centímetros (entre 19 y 20 pulgadas), más o menos el largo de un poro (un puerro).
Ya puede agarrar con sus manitas. ¡Ya verás qué emoción sientes cuando te agarre un dedo al poquito de nacer!
Sus órganos están completamente desarrollados y en su lugar. Sus pulmones y su cerebro ya podrían funcionar si naciera ahora mismo, aunque continuarán madurando durante toda su infancia.
¿Te preguntas cuál será el color de sus ojos? Quizás cuando nazca todavía no lo sepas con seguridad. Si nace con los ojos marrones, probablemente permanecerán así.
Pero si son de color gris o de color azul oscuro al nacer, es posible que se le queden grises o azules, o que se vuelvan verdes, de color miel o incluso marrones, para cuando cumpla los 9 meses.
Esto es porque el iris del ojo (la parte del ojo que tiene color) puede acumular más pigmento después del nacimiento, pero no se puede volver más claro o más azul.
Los ojos de color verde, miel o marrón, tienen más pigmento que los ojos grises o azules.
Lo que está pasando con tu cuerpo
Estas dos últimas semanas se te pueden hacer un poco largas. Pero es un buen momento para arreglar el cuarto del bebé o hacer algunas de las cosas que no podrás hacer cuando haya nacido.
Toma todas las siestas que puedas, lee o simplemente relájate.
Quizás se te hinchen las piernas, pero si notas hinchazón en las manos o en la cara o si aumentas súbitamente de peso o tienes dolores de cabeza persistentes, visión borrosa, ves puntos frente a los ojos o sientes dolor en el abdomen, llama al médico inmediatamente porque estos pueden ser síntomas de una enfermedad muy seria llamada preeclampsia.
Explorando la semana 27 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
85 días
Un consejo especial para esta etapa
Esta semana, tu bebé pesa casi un kilo (unas 2 libras) y mide alrededor de 36.5 centímetros (14.4 pulgadas), desde su cabecita hasta los talones y tiene más o menos el tamaño de una coliflor.
Tiene ya su horario regular de dormir y estar despierto, abre y cierra los ojitos, e incluso podría chuparse el dedo. Con el aumento del tejido cerebral, el cerebro de tu bebé ahora está muy activo.
Y aunque sus pulmones todavía no están totalmente desarrollados, si naciera antes de tiempo, tu bebé podría respirar con ayuda médica.
Si sientes unos saltitos rítmicos... ¡seguramente es que tiene hipo! A partir de ahora será bastante común que notes cuando esto ocurra.
El hipo no suele durar mucho y, además, a tu bebé no le molesta, así que disfruta las cosquillitas que te hace.
Lo que está pasando con tu cuerpo
Tu cuerpo se está preparando ahora para la recta final, y puede que estés empezando a notar nuevos síntomas, como dolores de espalda.
Alrededor de la mitad de las mujeres embarazadas padecen algún tipo de dolor de espalda.
El dolor en la parte baja de la espalda es bastante común, pero también es posible que sientas calambres en los músculos de las piernas de vez en cuando.
Esto es por todo el peso extra que tienes, y también porque el útero está haciendo que trabaje más el sistema circulatorio, así como los nervios que van desde el tronco hasta las piernas.
Desafortunadamente, es posible que los calambres se acentúen a medida que el embarazo avance. Los calambres en las piernas son más comunes durante la noche, pero también pueden aparecer durante el día.
Una forma de aliviarlos es estirar los músculos de las pantorrillas (la parte de atrás de las piernas, entre la rodilla y el pie).
Para hacerlo, ponte de pie, con la rodilla un poco doblada y el talón apoyado en el suelo, apunta los dedos de los pies hacia adelante y flexiónalos luego hacia arriba, hacia la espinilla.
Caminar durante algunos minutos o darte un masaje en la pantorrilla, a veces también ayuda.
Y aunque no te lo hayas planteado aún, no es demasiado temprano para empezar a pensar en el tipo de anticonceptivo que usarás después del nacimiento de tu bebé. Lo ideal sería tomar esta decisión antes de la llegada de tu pequeño.
Si estás considerando la ligadura de trompas, ten en cuenta que algunos planes de salud requieren una autorización previa para el procedimiento. O sea, si optas por hacértela durante tu estadía en el hospital, no esperes demasiado para hablarlo con tu médico o partera. (Y no te preocupes que, si luego quieres cambiar de idea, podrás hacerlo.)