Explorando la semana 35 de nuestro camino
Un consejo especial para esta etapa
¡Tu bebito se está poniendo grande! Mide más de 46 centímetros (18 pulgadas) desde la cabeza hasta los talones.
Ya pesa unos 2.3 kilos (un poco más de 5 libras) o el equivalente a un paquete grande de azúcar. Su tamaño podría compararse al de un melón verde.
Está ya un poco apretado en el útero. No te sorprendas si de repente ves un pie o un codo empujando la piel de tu abdomen.
Ya no flota como antes y no da los saltos que daba, pero que tenga menos espacio no significa que se mueva menos: tu bebé debe seguir dando pataditas con la misma frecuencia que lo hacía antes.
Si notas que se mueve menos, debes llamar a tu doctor.
Sus riñones están ahora completamente desarrollados y el hígado también está comenzando a funcionar.
La mayoría de su desarrollo físico básico está ya completo. En las próximas semanas se dedicará a aumentar de peso.
Lo que está pasando con tu cuerpo
Tu útero, que ahora ya te llega hasta debajo de las costillas, ha aumentado unas 15 veces desde su tamaño original.
Quizás sientas que ya no te queda espacio para acomodarlo. Si pudieras mirar adentro, verías que ya queda menos líquido amniótico, y que tu bebé está muy grande.
El útero también está presionando sobre los órganos internos, y por eso tienes que ir tantas veces al cuarto de baño y sufres de acidez y otros problemas digestivos.
¡Si no tienes esos problemas, eres una de las pocas mujeres con esa suerte!
Probablemente tu doctor quiera verte ahora cada semana y te pida que cuentes los movimientos del bebé para poder controlar su nivel de actividad.
Entre ahora y la semana 37 de embarazo, hará una prueba para comprobar las bacterias que hay en la vagina y descartar que esté presente el estreptococo del grupo B.
El cultivo se hace pasando un palito, parecido a los que se usan para los oídos, pero más largo, por la vagina y el recto. Esta prueba no es dolorosa.
El estreptococo del grupo B generalmente no causa daños en los adultos, pero si lo tienes y se lo contagias al bebé durante el parto, puede causarle complicaciones (como neumonía, meningitis o una infección en la sangre).
Debido a que entre el 10 y el 30 por ciento de las mujeres embarazadas tienen la bacteria, y no lo saben, es importante hacerse esta prueba.
Las bacterias aparecen y desaparecen por sí solas, por eso es que no te hacen la prueba antes).
Si tienes la bacteria, te darán antibióticos intravenosos durante el parto, lo cual reducirá el riesgo de infectar al bebé en un 70 por ciento.
Explorando la semana 40 de nuestro camino
Un consejo especial para esta etapa
Es difícil saber exactamente cómo será tu hijito de grande, pero tu bebé probablemente tiene el tamaño de una calabaza (zapallo). El bebé promedio pesa un poco más de 7 libras (unos 3,2 kilos) esta semana y mide unas 20 pulgadas (cerca de 51 centímetros). La parte más grande del cuerpo es su cabeza, pero gracias a la flexibilidad que tiene en los huesitos, podrá pasar a través del canal vaginal.
El bebé continuará creciendo cada día que pasa ¡y eso incluye las uñitas y el cabello! Muchas mamás y papás se sorprenden de lo largas que tienen las uñas sus bebés nada más nacer. Si se las cortas enseguida, evitarás que se arañe la carita. Puedes pedirle a una enfermera que te ayude esta primera vez, si lo deseas.
Nota: Los expertos dicen que cada bebé se desarrolla a un ritmo diferente, incluso cuando está en el útero. Estas páginas sobre el desarrollo fetal están designadas para ofrecer una idea general de cómo se desarrolla un bebé durante el embarazo.
Lo que está pasando con tu cuerpo
Después de largos meses de espera, la fecha prevista para tu parto llega y se va... ¡y tú sigues embarazada! Es una situación un poco frustrante, pero muy común. Quizás no llevas tanto retraso como crees, especialmente si tu fecha de parto se calculó basándose únicamente en el primer día de tu último periodo, ya que a veces las mujeres ovulan más tarde de lo que se da por sentado, y en ese caso habrías quedado embarazada unos días después de lo que calculas. Incluso si tienes una fecha exacta de fertilización, muchas mujeres tienen embarazos prolongados sin ninguna razón aparente.
Aún te quedan un par de semanas para que se te considere "post-término", pero tu doctor te querrá realizar varios análisis para asegurarse de que tu bebé está bien, si es que tu embarazo continúa.
Quizás te hagan un perfil biofísico, que es un ultrasonido para ver el movimiento general de tu bebé, sus movimientos respiratorios (movimiento de los músculos del pecho y del diafragma), su tono muscular (si abre y cierra las manos o extiende y encoge sus extremidades), y la cantidad de líquido amniótico que le rodea.
Por regla general también se hace una revisión del latido cardiaco fetal.
Tu doctor revisará también tu cérvix (cuello del útero) para ver si está "madurando". Dependiendo de cuán afinada, borrada y dilatada está la cérvix, tu doctor puede decidir una posible fecha de inducción del parto. Generalmente se induce el parto entre la semana 41 y la semana 42 del embarazo.