Explorando la semana 33 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
2 días
Un consejo especial para esta etapa
Esta semana tu bebé mide 43.6 centímetros (17.2 pulgadas) desde la cabecita hasta los talones.
Ahora pesa casi 2 kilos (un poquito más de 4 libras) o el equivalente a una piña.
Gracias al peso que ha subido en las últimas semanas, está perdiendo ese aspecto arrugadito que tenía hasta ahora.
La mayoría de los huesos se están endureciendo, aunque los de la cabecita todavía están muy blandos; de hecho, son huesos separados que tienen espacios entre ellos.
Esta flexibilidad en los huesos de la cabecita permite que se compriman para pasar por el canal vaginal.
La presión es a veces tan intensa durante el nacimiento, que algunos bebés nacen con la cabeza en forma de cono. Pero no te preocupes porque esto es totalmente normal y no les hace ningún daño.
Además es temporal, porque en poco tiempo tienen un aspecto normal. A pesar de esto, los huesos de la cabeza no estarán completamente unidos hasta que el bebé tenga entre 9 y 18 meses
Lo que está pasando con tu cuerpo
Es posible que sientas dolor e, incluso, cierta insensibilidad en los dedos, muñecas y manos.
Estas molestias generalmente aparecen por la noche, o cuando te levantas por la mañana.
Al igual que otros muchos tejidos del cuerpo, los tejidos de la muñeca también se pueden hinchar, lo que aumenta la presión en el túnel carpiano, un canal de hueso que hay en la muñeca.
Los nervios que pasan a través de este "túnel" se pinzan, creando una sensación de adormecimiento y hormigueo, punzadas de dolor agudo o sensación de quemazón.
Muchas parteras recomiendan dar masajes en el perineo (el área alrededor de la vagina) para ayudar a prevenir los desgarros durante el nacimiento.
No todo el mundo se siente cómodo con este tipo de masaje, pero si quieres probarlo, ahora es un buen momento para empezar.
Así es como se hace:
Lávate las manos y luego siéntate en un área templada y cómoda, con las piernas separadas y en una posición semi-recostada.
Pon un poco de aceite de vitamina E (el que está dentro de las cápsulas de vitamina E), o bien aceite de oliva puro, en tus dedos y pulgares y también alrededor de tu perineo.
Sitúa tus pulgares alrededor de 2.5 a 4 centímteros (1 a 1 y 1.2 pulgadas). Más o menos debajo de la primera falange, dentro de tu vagina.
Presiona hacia abajo (hacia el recto) y hacia los lados, al mismo tiempo. Continúa estirando suavemente, pero con firmeza, hasta que sientas una pequeña quemazón u hormigueo.
Mantén este estiramiento durante unos 2 minutos, o hasta que la sensación de quemazón u hormigueo empiece a desaparecer.
De forma lenta y suave, comienza a masajear la parte de abajo del canal vaginal, enganchando tus dedos en los lados del canal vaginal y jalando con suavidad estos tejidos hacia adelante, como lo hará la cabeza de tu bebito durante el nacimiento. Sigue haciéndolo durante 3 ó 4 minutos.
Hazlo con suavidad, porque son tejidos muy sensibles. Durante el masaje, evita presionar la uretra (por donde sale la orina), porque esto puede causar irritación o infección.
Necesitas más oxígeno a medida que tu bebé crece, pero ahora tu bebé está comprimiendo tus pulmones y haciendo que te sea un poquito más dificil respirar profundamente.
Tener una ligera sensación de ahogo es un síntoma bastante normal del embarazo, pero si sientes que no puedes respirar al hacer tus tareas diarias, o te duele al respirar, debes decírselo a tu doctor.
Explorando la semana 36 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
25 días
Un consejo especial para esta etapa
¡Tu bebé sigue subiendo de peso! Cada día aumenta casi 30 gramos (una onza más). Ahora pesa alrededor de 2.7 kilos (casi 6 libras). Mide un poco menos de 47.5 centímetros (19 pulgadas), más o menos el tamaño de una lechuga romana.
Poco a poco comienza a perder el vellito que cubría su cuerpo las semanas anteriores, así como la sustancia cremosa (vernix caseosa) que ha recubierto su piel durante todo el tiempo que ha estado flotando en el líquido amniótico.
Junto con el líquido amniótico que traga, el bebé también traga la vernix caseosa y el vello que pierde, además de otras secreciones.
Toda esa mezcla, que tiene un color negro o verde muy oscuro y se llama meconio, formará su primera evacuación.
Por eso, ¡no te asustes cuando le cambies los primeros pañales y los encuentres todos negros!
Lo más probable es que esté ya situado en posición para nacer, con la cabecita hacia abajo.
Si para la semana siguiente no está en posición, quizá tu doctor sugiera una "versión cefálica exterior", que en lenguaje médico significa que el doctor tratará de girar a tu bebé para que esté en la posición ideal para el nacimiento, empujándolo con una mano desde la parte exterior de tu vientre.
Lo que está pasando con tu cuerpo
Ahora que el bebé continúa creciendo y presionando tus órganos internos, podrías sentir que ya no tienes tanta hambre como tenías hace unas semanas.
En este periodo te resultará más fácil digerir comidas pequeñas y frecuentes. Si el bebé empieza a encajarse en la pelvis, puede que tengas menos acidez y menos sensación de ahogo.
Este descenso del bebé en la pelvis se llama encajamiento y lo más común es que ocurra antes del parto, si éste es tu primer bebé.
El encajamiento puede incrementar la presión en la parte baja del vientre y hacer que caminar te resulte incómodo.
Algunas mujeres dicen que sienten como si llevaran una bola de boliche o bolos entre las piernas, o como si el bebé se fuera a salir (no te preocupes, ¡no se va a caer!).
¿Estás despistada? Olvidarte de las cosas es normal durante el último trimestre. Puedes sentirte abrumada o simplemente distraída por los grandes cambios que está a punto de experimentar tu vida, además de cansada, si no puedes dormir bien por las noches.
También es posible que sientas que las contracciones de Braxton Hicks son ahora un poco más frecuentes.
Este es un buen momento para preguntarle a tu médico cuándo y a dónde lo tienes que llamar cuando creas que tu parto ha empezado.
Por regla general, debes llamarlo si tienes contracciones regulares cada cinco minutos, durante una hora.
Si tienes señales de parto esta semana, llámalo de inmediato, porque el bebé se considera prematuro hasta la semana 37.
También debes llamarlo enseguida si rompes aguas (rompes la fuente o bolsa), si piensas que te está goteando un poco de líquido amniótico, si notas que el bebé ya no está tan activo o si tienes hemorragia vaginal, fiebre, dolores de cabeza muy fuertes, dolor abdominal o cambios en la visión.