Explorando la semana 30 de nuestro camino
Un consejo especial para esta etapa
¡Buenas noticias! El sistema digestivo y los pulmones de tu bebé ya casi están totalmente desarrollados.
Pesa unos 1.4 kilos (casi 3 libras) y mide alrededor de 39 centímetros (un poco más de 15 pulgadas y media). Ahora tiene el tamaño de una col grande (repollo).
Está flotando en casi medio litro de líquido amniótico, pero ese volumen disminuirá a medida que crezca y ocupe todo el útero.
Puede distinguir entre la luz y la oscuridad, ¡e incluso puede seguir con sus ojitos una luz que se mueve!
Las primeras semanas después de nacer solo podrá ver las cosas que tenga a unas pulgadas o centímetros de su rostro. Pero no te preocupes, porque cuando lo tengas en brazos, ¡a ti te verá perfectamente!
Lo que está pasando con tu cuerpo
Puede que te sientas un poco cansada estos días, especialmente si tienes problemas para dormir.
Quizás también te sientas torpe, lo que es perfectamente normal. No solamente tienes ahora mucho más peso, sino que ese peso extra está afectando tu capacidad de mantener el equilibrio, y por si fuera poco, las articulaciones están más flojas debido a las hormonas del embarazo.
¿Recuerdas esos cambios de humor que tuviste al principio del embarazo? Ahora la combinación de las molestias de este trimestre con los cambios hormonales te pueden hacer sentir de nuevo los altibajos emocionales de los primeros meses.
Además, es posible que ahora tengas más preocupaciones sobre cómo será el parto, que cada vez está más cerca, y sobre si serás una buena mamá o no.
Aunque todo esto es normal, si sientes que cada vez estás más triste o irritable, habla con tu doctor o partera. Podrías estar entre el 10 por ciento de mujeres embarazadas que sufren depresión en la última parte del embarazo.
Los ejercicios Kegel, que consisten en contraer y relajar los músculos que están alrededor de tu vagina y ano, como si estuvieras intentado detener el chorrito de la orina, pueden evitar la incontinencia urinaria después del parto.
La incontinencia significa que a veces no puedes retener la orina y se te escapan unas gotitas cuando haces un esfuerzo, o cuando toses o estornudas.
Al hacer ejercicios Kegel fortaleces y tonificas los músculos del suelo pélvico, que sujetan la vejiga, y esto puede compensar el estiramiento que produce la presión del útero agrandado durante tu embarazo.
Hacer tan solo 30 ejercicios al día puede prevenir la incontinencia urinaria.
Explorando la semana 40 de nuestro camino
Un consejo especial para esta etapa
Es difícil saber exactamente cómo será tu hijito de grande, pero tu bebé probablemente tiene el tamaño de una calabaza (zapallo). El bebé promedio pesa un poco más de 7 libras (unos 3,2 kilos) esta semana y mide unas 20 pulgadas (cerca de 51 centímetros). La parte más grande del cuerpo es su cabeza, pero gracias a la flexibilidad que tiene en los huesitos, podrá pasar a través del canal vaginal.
El bebé continuará creciendo cada día que pasa ¡y eso incluye las uñitas y el cabello! Muchas mamás y papás se sorprenden de lo largas que tienen las uñas sus bebés nada más nacer. Si se las cortas enseguida, evitarás que se arañe la carita. Puedes pedirle a una enfermera que te ayude esta primera vez, si lo deseas.
Nota: Los expertos dicen que cada bebé se desarrolla a un ritmo diferente, incluso cuando está en el útero. Estas páginas sobre el desarrollo fetal están designadas para ofrecer una idea general de cómo se desarrolla un bebé durante el embarazo.
Lo que está pasando con tu cuerpo
Después de largos meses de espera, la fecha prevista para tu parto llega y se va... ¡y tú sigues embarazada! Es una situación un poco frustrante, pero muy común. Quizás no llevas tanto retraso como crees, especialmente si tu fecha de parto se calculó basándose únicamente en el primer día de tu último periodo, ya que a veces las mujeres ovulan más tarde de lo que se da por sentado, y en ese caso habrías quedado embarazada unos días después de lo que calculas. Incluso si tienes una fecha exacta de fertilización, muchas mujeres tienen embarazos prolongados sin ninguna razón aparente.
Aún te quedan un par de semanas para que se te considere "post-término", pero tu doctor te querrá realizar varios análisis para asegurarse de que tu bebé está bien, si es que tu embarazo continúa.
Quizás te hagan un perfil biofísico, que es un ultrasonido para ver el movimiento general de tu bebé, sus movimientos respiratorios (movimiento de los músculos del pecho y del diafragma), su tono muscular (si abre y cierra las manos o extiende y encoge sus extremidades), y la cantidad de líquido amniótico que le rodea.
Por regla general también se hace una revisión del latido cardiaco fetal.
Tu doctor revisará también tu cérvix (cuello del útero) para ver si está "madurando". Dependiendo de cuán afinada, borrada y dilatada está la cérvix, tu doctor puede decidir una posible fecha de inducción del parto. Generalmente se induce el parto entre la semana 41 y la semana 42 del embarazo.