Estado: Creciendo

Juan Diego

Explorando la semana 3 de nuestro camino

Cuenta Regresiva

61 días

Semana 3 8%
Tamaño del Bebé
Semana 3

SEMILLA DE POPPY

0.10 cm 0.10 g

Tip de la Semana

Un consejo especial para esta etapa

El blastocisto se implanta en el revestimiento del útero.

Un encuentro trascendental está ocurriendo dentro de ti. Un solo esperma ha penetrado la membrana externa (o cáscara) del óvulo y lo ha fecundado.

Varios días después, el óvulo fecundado ha empezado a crecer y se ha implantado en la pared de tu útero.

Tu bebé es una bolita (llamada blastocisto) con varios cientos de células que se están dividiendo sin parar.

La parte de esa bolita que se convertirá en la placenta ha empezado a producir una hormona que se conoce como la hormona del embarazo o GCH (Gonadotropina Coriónica Humana).

La hormona GCH instruye a los ovarios que dejen de crear óvulos. Esta hormona también hace que aumente la producción de dos hormonas muy importantes durante el embarazo: los estrógenos y la progesterona.

Estas hormonas hacen que el útero conserve el recubrimiento que tiene en las paredes para evitar que se caiga su pequeño inquilino, y además estimulan el crecimiento de la placenta.

Al tiempo que ocurre todo esto, el líquido amniótico está empezando a aumentar dentro de la bolita de células, en el lugar que más adelante se convertirá en el saco amniótico.

Este líquido protegerá a tu bebé durante las semanas y meses que se aproximan.

Por el momento, el bebé está recibiendo oxígeno y nutrientes (y eliminando desechos) a través de un minúsculo sistema de circulación.

Este consiste de túneles microscópicos que conectan a tu bebé en desarrollo con las venitas que hay en la pared del útero.

Para el final de la próxima semana, la placenta habrá crecido lo suficiente como para poder hacer este trabajo por sí sola.

Cambios de mamá

Lo que está pasando con tu cuerpo

Puede ocurrir un ligero sangrado de implantación.

Estado: Creciendo

Jeronimo

Explorando la semana 28 de nuestro camino

Cuenta Regresiva

84 días

Semana 28 70%
Tamaño del Bebé
Semana 28

BERENJENA

37.60 cm 1000.00 g

Tip de la Semana

Un consejo especial para esta etapa

Esta semana tu bebito mide un poco más de 37.5 centímetros (unas 14.8 pulgadas) desde la parte de arriba de la cabecita hasta los talones.

Pesa alrededor de 1 kilo (un poco más de 2 libras) y tiene más o menos el tamaño de una berenjena.

Está desarrollando billones de neuronas en su cerebro y continúa acumulando grasa a medida que se acerca la hora de salir al mundo.

Quizás notes que se mueve mucho cuando te duchas o te bañas. Está respondiendo a la luz y el ruido. Si te gusta la idea de interactuar con tu bebé mientras está en tu vientre, puedes cantarle y leerle.

Pero si te sientes incómoda comunicándote con él de esta manera, no te preocupes, porque de todas formas tu bebé puede escuchar tu voz cuando hablas con otras personas.

Lo más emocionante de esta semana es que ya puede parpadear y sus ojos, ¡hasta tienen pestañas! Todavía no los abre para ver, es más bien un reflejo, pero no falta mucho para que te esté mirando a ti con esos preciosos ojitos.

Cambios de mamá

Lo que está pasando con tu cuerpo

En esta época, estarás visitando a tu doctor cada dos semanas para que te pueda vigilar con más atención.

Más adelante, en la semana 36, probablemente te vea cada semana. Dependiendo de tus circunstancias, tu doctor te podría recomendar repetir los análisis de sangre para determinar si tienes VIH o sífilis, así como los cultivos para descartar la clamidia y la gonorrea.

Esto es para estar seguros de cuál es tu estado de salud antes del parto, ya que identificar y tratar estas infecciones es muy importante para la salud de tu bebé.

Si en los análisis de sangre que te hicieron en la primera visita se determinó que tienes el factor Rh negativo, te pondrán una inyección de inmunoglobulina Rh para evitar que desarrolles anticuerpos que podrían atacar la sangre del bebé. (Si éste es Rh positivo, te darán otra inyección de inmunoglobulina Rh después del parto.)

¿Sientes como una desazón en las piernas por la noche? El hormigueo en las piernas y un deseo muy fuerte de moverlas tiene un nombre: se llama síndrome de las piernas inquietas .

Nadie sabe qué es lo que lo causa, pero es común entre las mujeres embarazadas y puede hacer que te sea difícil relajarte cuando estás sentada o intentando conciliar el sueño.

La vena cava es la vena que devuelve la sangre de la parte inferior de tu cuerpo hasta tu corazón.

Esta vena está a lo largo de la parte derecha de tu columna vertebral y puede comprimirse si duermes sobre la espalda, debido a que tu útero tiene ahora mucho peso.

La compresión de la vena cava puede causarte mareos, náuseas y una disminución del flujo de sangre que le llega a la placenta y al bebé. Por eso dormir sobre tu lado izquierdo ayuda a asegurar la circulación adecuada.

Si no te sientes cómoda recostada sobre el lado izquierdo o tu cuerpo cambia de postura sin que te des cuenta por la noche, no te inquietes: las mujeres que están comprimiendo la vena cava cambian inconscientemente de posición.