Explorando la semana 29 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
62 días
Un consejo especial para esta etapa
¡Tu bebé está creciendo muy rápido! Pesa alrededor de un cuarto de kilo más de lo que pesaba la semana pasada (en total, 1.13 kilos o unas 2.5 libras).
Mide 38 centímetros (15 pulgadas) desde la cabecita hasta los talones y es tan largo como un ramo de apio.
Los músculos y pulmones siguen desarrollándose y la cabecita está creciendo para acomodar el cerebro, que cada día está más grande. Como está creciendo tanto, ahora es cuando más nutrición necesita.
Para que tanto tu bebito como tú estén bien alimentados, necesitas tomar suficientes proteínas, vitamina C, ácido fólico, hierro y calcio.
Cada día se depositan en su esqueleto unos 250 miligramos de calcio, que van endureciendo sus huesos.
Bebe leche o, si no te gusta la leche, consume otro alimento rico en calcio, como leche de soya, queso, yogur o jugo de naranja enriquecido con calcio, para ayudar a tu bebé en su desarrollo.
Lo que está pasando con tu cuerpo
En estas semanas ya podrás sentir los movimientos de tu bebé con mucha más claridad. Presta atención a las pataditas y golpecitos y habla con tu doctor siempre que notes que hay una disminución en la actividad.
Quizás te pida que tomes nota de la frecuencia con la que lo sientes moverse, para asegurarte de que todo está bien. Debes notar al menos diez movimientos en dos horas.
Es posible que sientas de nuevo acidez y estreñimiento. La progesterona, una hormona del embarazo, relaja el tejido muscular liso en todo el cuerpo, incluyendo el intestino.
Esta relajación, junto con lo apretadas que están las cosas en el abdomen, puede causar gas, especialmente después de una comida grande.
Otro problema del que es responsable el tamaño de tu útero (y el estreñimiento), son las hemorroides. Las hemorroides son simplemente venas hinchadas en el recto.
Son muy comunes durante el embarazo y generalmente desaparecen poco después del parto.
Tu cabello tiene más volumen que antes, porque las hormonas del embarazo hacen que el cuerpo retenga los cabellos más de lo normal.
No es que te esté saliendo más cabello, es que estás perdiendo menos cabello. Hay tres fases diferentes de crecimiento del cabello: crecimiento, descanso y eliminación.
Durante el embarazo, y por unos pocos meses después, tu cuerpo pasa sólo por las fases de crecimiento y descanso.
Luego, unos pocos meses después del parto, comienza la fase de eliminación y el cabello que tu cuerpo ha estado reteniendo durante nueve meses, comienza a caer.
Esta pérdida de cabello durante el posparto puede resultar alarmante, pero es normal.
Explorando la semana 27 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
85 días
Un consejo especial para esta etapa
Esta semana, tu bebé pesa casi un kilo (unas 2 libras) y mide alrededor de 36.5 centímetros (14.4 pulgadas), desde su cabecita hasta los talones y tiene más o menos el tamaño de una coliflor.
Tiene ya su horario regular de dormir y estar despierto, abre y cierra los ojitos, e incluso podría chuparse el dedo. Con el aumento del tejido cerebral, el cerebro de tu bebé ahora está muy activo.
Y aunque sus pulmones todavía no están totalmente desarrollados, si naciera antes de tiempo, tu bebé podría respirar con ayuda médica.
Si sientes unos saltitos rítmicos... ¡seguramente es que tiene hipo! A partir de ahora será bastante común que notes cuando esto ocurra.
El hipo no suele durar mucho y, además, a tu bebé no le molesta, así que disfruta las cosquillitas que te hace.
Lo que está pasando con tu cuerpo
Tu cuerpo se está preparando ahora para la recta final, y puede que estés empezando a notar nuevos síntomas, como dolores de espalda.
Alrededor de la mitad de las mujeres embarazadas padecen algún tipo de dolor de espalda.
El dolor en la parte baja de la espalda es bastante común, pero también es posible que sientas calambres en los músculos de las piernas de vez en cuando.
Esto es por todo el peso extra que tienes, y también porque el útero está haciendo que trabaje más el sistema circulatorio, así como los nervios que van desde el tronco hasta las piernas.
Desafortunadamente, es posible que los calambres se acentúen a medida que el embarazo avance. Los calambres en las piernas son más comunes durante la noche, pero también pueden aparecer durante el día.
Una forma de aliviarlos es estirar los músculos de las pantorrillas (la parte de atrás de las piernas, entre la rodilla y el pie).
Para hacerlo, ponte de pie, con la rodilla un poco doblada y el talón apoyado en el suelo, apunta los dedos de los pies hacia adelante y flexiónalos luego hacia arriba, hacia la espinilla.
Caminar durante algunos minutos o darte un masaje en la pantorrilla, a veces también ayuda.
Y aunque no te lo hayas planteado aún, no es demasiado temprano para empezar a pensar en el tipo de anticonceptivo que usarás después del nacimiento de tu bebé. Lo ideal sería tomar esta decisión antes de la llegada de tu pequeño.
Si estás considerando la ligadura de trompas, ten en cuenta que algunos planes de salud requieren una autorización previa para el procedimiento. O sea, si optas por hacértela durante tu estadía en el hospital, no esperes demasiado para hablarlo con tu médico o partera. (Y no te preocupes que, si luego quieres cambiar de idea, podrás hacerlo.)