Explorando la semana 25 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
116 días
Un consejo especial para esta etapa
Desde la cabecita hasta los pies, tu bebé mide ahora unos 34 centímetros (alrededor de 13.5 pulgadas). Pesa unos 680 gramos (1.5 libras) o el equivalente a un nabo mediano (nabicol).
Aunque no te parezca mucho peso, su cuerpo se ve ya más llenito, en vez de delgado y largo.
A medida que vaya engordando, su piel tendrá menos arrugas.Cada día se parece más al recién nacido que conocerás en unas semanas.
Su cabello ya tiene color y textura, aunque una vez que haya nacido, podría cambiar.
Por ejemplo, los bebés que nacen pelirrojos pueden ponerse rubios, los que tienen pelo oscuro pueden tener luego mechas de un color más clarito y, a menudo, los rubios se convierten en morenos.
Lo que está pasando con tu cuerpo
Aumenta la fibra en tu dieta (frutas, cereales integrales).
Tu bebé no es el único que tiene más cabello. Es posible que tu pelo se vea ahora más abundante y sedoso que nunca.
No es que te esté creciendo más, sino que se te cae menos. También puede que notes un vello corporal más denso y de color más oscuro, e incluso observes que tienes vello en la barbilla, el labio superior, la mandíbula, los pómulos, los pechos o hasta en el vientre.
Esto se debe al incremento de las hormonas sexuales que se conocen como andrógenos. Todo regresará a la normalidad en las semanas posteriores a que nazca el bebé.
Cuando te hagan la prueba de tolerancia a la glucosa entre las 24 y las 28 semanas, tu doctor querrá tomar un poco más de sangre para analizarla y comprobar que no tienes anemia.
Aunque el volumen de la sangre aumenta mucho durante el embarazo, la cantidad de glóbulos rojos disminuye, y a veces se produce un tipo de anemia llamada anemia fisiológica, bastante común en el segundo y el tercer trimestre del embarazo.
Si los análisis de sangre muestran que tienes anemia, el doctor probablemente te recomendará que tomes un suplemento de hierro.
Hacer ejercicio sigue siendo seguro, pero presta mucha atención a las señales que te da tu cuerpo: no hagas ejercicio si te sientes muy cansada y detente si sientes cualquier dolor o estás fatigada, mareada o sin aliento.
No pases demasiado tiempo recostada sobre tu espalda, ni hagas ejercicios en los que puedas perder el equilibrio.
Asegúrate de beber mucha agua y dejar tiempo para hacer un calentamiento y para un periodo de enfriamiento.
Explorando la semana 20 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
139 días
Un consejo especial para esta etapa
¡Felicidades, ya estás a mitad del embarazo y tu bebé está bien grandecito! Mide unos 25.4 centímetros (10 pulgadas).
Es tan largo como un plátano (banana). ¡Pero no te asustes! No es que en la última semana haya crecido 10 centímetros, es que ahora se mide desde su cabecita, hasta los deditos de los pies.
En las anteriores semanas se medía desde su cabeza hasta la colita. Esto es porque antes tenía las piernas muy pegadas al cuerpo y era difícil medirlo desde la cabeza a los pies.
Tu bebé está ahora recubierto de una sustancia blanca y un poco grasa que se llama "vernix caseosa".
Esta sustancia protege su piel mientras esté flotando en el líquido amniótico. Además, ayuda a que el bebé pase con más facilidad por el canal vaginal durante el nacimiento.
Ahora traga más líquido amniótico cada día, y eso es muy bueno para su sistema digestivo porque tragar le ayuda a practicar para cuando coma de verdad.
En estas semanas también está produciendo en su pancita una sustancia que se llama meconio.
El meconio es negro, o verde muy oscuro, es muy pegajoso y está hecho de todas las células muertas, secreciones del estómago y líquido amniótico.
El meconio se acumula en los intestinos y... ¡aparecerá en el primer pañal que tengas que cambiar!
Lo que está pasando con tu cuerpo
La parte superior de tu útero ha llegado ya a la altura de tu ombligo, y es muy probable que hayas aumentado alrededor de 4.5 kilos (10 libras).
A partir de ahora lo normal es que aumentes más o menos medio kilo (una libra) a la semana, aunque si comenzaste el embarazo con exceso de peso puede que hayas ganado menos, y si estabas más delgada tendrás que aumentar.
Es importante tomar suficiente hierro durante el embarazo porque ayuda a fabricar glóbulos rojos, que distribuyen el oxígeno en el cuerpo.
Cuando estás embarazada necesitas más hierro para que el bebé crezca y porque tienes más sangre circulando por el cuerpo.
Los alimentos ricos en hierro incluyen carnes rojas magras, aves, pescado, lentejas y otras legumbres, espinacas y cereales fortificados con hierro.
¿Tienes las encías muy sensibles o te sangran? Las encías sensibles son una molestia común durante el embarazo.
El aumento en los niveles de progesterona y de estrógeno en estos meses, así como los cambios en los vasos sanguíneos, hacen que las encías reaccionen de forma diferente a las bacterias que están en la placa que se pega a los dientes.
El resultado es que se inflaman y pueden sangrar cuando usas seda dental o cuando te cepillas los dientes.
Esta inflamación se conoce como "gingivitis del embarazo" y afecta más o menos a la mitad de las mujeres embarazadas.
Por eso ahora es más importante que nunca mantener una buena higiene dental.