Explorando la semana 21 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
116 días
Un consejo especial para esta etapa
Tu bebito ha crecido 1.2 centímetros desde la semana pasada. Ahora mide casi 27 centímetros desde la cabecita hasta los pies (10.5 pulgadas).
Tiene la longitud de una zanahoria y ¡ya pesa unos 330 gramos (0.7 libras)!
Si tu bebé es una niña, ya tiene la vagina formada, y si está en la posición adecuada, te podrán confirmar si será un bebito o una bebita cuando te hagan un ultrasonido, en caso de que todavía no lo sepas.
En estos días no para de moverse, como lo habrás ya notado. Según algunos estudios, un feto se mueve más o menos 50 veces cada hora, ¡incluso cuando está durmiendo!
Todos esos movimientos sirven para estimular su desarrollo físico y mental. Quizás durante el día no sientas las pataditas, giros, estiramientos y toda la gimnasia que tu hijito hace, pero por la noche... ¡parece que baila zapateado!
Pero, ¿por qué espera a que estés descansando para moverse tanto? Lo cierto es que durante el día también se mueve igual, pero tú sientes menos toda esa actividad que cuando dejas de moverte.
Lo que está pasando con tu cuerpo
Es posible que durante este periodo te sientas bastante cómoda. Tu pancita no está demasiado grande y las molestias asociadas con el inicio del embarazo pueden haberse suavizado.
Es un momento muy lindo del embarazo, así que ¡relájate y disfrútalo todo lo que puedas!
Quizás haya algunas cositas que te estén preocupando. Por ejemplo, el exceso de grasa en la cara puede haberte producido algunos granitos de acné.
Para reducir este tipo de erupciones, intenta lavarte bien con un jabón suave y agua, al menos dos veces al día.
Debes tener mucha precaución con los medicamentos para el acné, así que consulta siempre con tu doctor antes de usar uno. Esto se debe a que ciertos medicamentos pueden producir defectos de nacimiento en el bebé.
Quizás también hayas notado algunas venas varicosas o várices (venas hinchadas), especialmente si tu mamá también las tuvo.
El embarazo añade presión a las venas de las piernas. El volumen de la sangre se ha incrementado y el útero ejerce mucha presión en la vena cava inferior, que es una vena grande que devuelve la sangre desde la parte inferior del cuerpo hasta el corazón.
Por si fuera poco, el aumento de la progesterona hace que las paredes de las venas se relajen y se vuelvan más prominentes.
Todos estos factores contribuyen a estimular las várices. Lo normal es que aparezcan en las piernas, pero a veces también aparecen en la vulva.
Explorando la semana 20 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
139 días
Un consejo especial para esta etapa
¡Felicidades, ya estás a mitad del embarazo y tu bebé está bien grandecito! Mide unos 25.4 centímetros (10 pulgadas).
Es tan largo como un plátano (banana). ¡Pero no te asustes! No es que en la última semana haya crecido 10 centímetros, es que ahora se mide desde su cabecita, hasta los deditos de los pies.
En las anteriores semanas se medía desde su cabeza hasta la colita. Esto es porque antes tenía las piernas muy pegadas al cuerpo y era difícil medirlo desde la cabeza a los pies.
Tu bebé está ahora recubierto de una sustancia blanca y un poco grasa que se llama "vernix caseosa".
Esta sustancia protege su piel mientras esté flotando en el líquido amniótico. Además, ayuda a que el bebé pase con más facilidad por el canal vaginal durante el nacimiento.
Ahora traga más líquido amniótico cada día, y eso es muy bueno para su sistema digestivo porque tragar le ayuda a practicar para cuando coma de verdad.
En estas semanas también está produciendo en su pancita una sustancia que se llama meconio.
El meconio es negro, o verde muy oscuro, es muy pegajoso y está hecho de todas las células muertas, secreciones del estómago y líquido amniótico.
El meconio se acumula en los intestinos y... ¡aparecerá en el primer pañal que tengas que cambiar!
Lo que está pasando con tu cuerpo
La parte superior de tu útero ha llegado ya a la altura de tu ombligo, y es muy probable que hayas aumentado alrededor de 4.5 kilos (10 libras).
A partir de ahora lo normal es que aumentes más o menos medio kilo (una libra) a la semana, aunque si comenzaste el embarazo con exceso de peso puede que hayas ganado menos, y si estabas más delgada tendrás que aumentar.
Es importante tomar suficiente hierro durante el embarazo porque ayuda a fabricar glóbulos rojos, que distribuyen el oxígeno en el cuerpo.
Cuando estás embarazada necesitas más hierro para que el bebé crezca y porque tienes más sangre circulando por el cuerpo.
Los alimentos ricos en hierro incluyen carnes rojas magras, aves, pescado, lentejas y otras legumbres, espinacas y cereales fortificados con hierro.
¿Tienes las encías muy sensibles o te sangran? Las encías sensibles son una molestia común durante el embarazo.
El aumento en los niveles de progesterona y de estrógeno en estos meses, así como los cambios en los vasos sanguíneos, hacen que las encías reaccionen de forma diferente a las bacterias que están en la placa que se pega a los dientes.
El resultado es que se inflaman y pueden sangrar cuando usas seda dental o cuando te cepillas los dientes.
Esta inflamación se conoce como "gingivitis del embarazo" y afecta más o menos a la mitad de las mujeres embarazadas.
Por eso ahora es más importante que nunca mantener una buena higiene dental.