Explorando la semana 17 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
62 días
Un consejo especial para esta etapa
Se empieza a formar tejido adiposo para mantener el calor.
Quizás ya puedas sentir los movimientos de tu bebé, como un suave revoloteo de alas en tu vientre, aunque si es tu primer bebé, posiblemente no notes nada hasta dentro de unas semanas.
Esta semana tu bebé tiene el tamaño de un nabo pequeño. Ya mide casi 13 centímetros (5 pulgadas) y el cordón umbilical, por donde come y respira, está cada día más grueso y más fuerte.
Si ya has tenido niños antes, te será más fácil reconocer los movimientos. Algunos bebés son más movidos que otros, ¡y muchos son más activos de noche!
Una sustancia protectora llamada mielina está empezando a envolver su médula espinal.
Ahora ya puede mover las articulaciones, y los huesos de su esqueleto, que hasta el momento eran muy blanditos, están empezando a endurecerse.
¡Son más de 200 los huesitos que tiene que endurecer tu bebé! Por eso es muy importante que tomes suficiente calcio. Infórmate de qué alimentos son las mejores fuentes de calcio.
Lo que está pasando con tu cuerpo
Aumento de la sudoración debido al flujo sanguíneo.
Como ahora tienes más peso en el vientre, te puedes sentir un poco torpe al caminar. Por el momento, es mejor dejar los tacones y llevar zapatos bajos para evitar un tropezón o una caída.
¿Te has fijado en que a veces te acaricias la pancita casi sin darte cuenta? Éste es un gesto muy común entre las mujeres embarazadas.
Es un signo de cariño y protección hacia tu bebé. Esto es normal, porque ahora tienes que proteger el abdomen, por eso durante el embarazo no son recomendables deportes en los que pueda haber caídas, balonazos o incluso golpes con pelotas de tenis.
Además, lleva siempre puesto el cinturón de seguridad en el auto porque te protegerá.
La parte del cinturón que te sujeta la cintura debe quedar ahora por debajo del vientre y ajustada a las caderas para darte la máxima protección.
Explorando la semana 27 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
85 días
Un consejo especial para esta etapa
Esta semana, tu bebé pesa casi un kilo (unas 2 libras) y mide alrededor de 36.5 centímetros (14.4 pulgadas), desde su cabecita hasta los talones y tiene más o menos el tamaño de una coliflor.
Tiene ya su horario regular de dormir y estar despierto, abre y cierra los ojitos, e incluso podría chuparse el dedo. Con el aumento del tejido cerebral, el cerebro de tu bebé ahora está muy activo.
Y aunque sus pulmones todavía no están totalmente desarrollados, si naciera antes de tiempo, tu bebé podría respirar con ayuda médica.
Si sientes unos saltitos rítmicos... ¡seguramente es que tiene hipo! A partir de ahora será bastante común que notes cuando esto ocurra.
El hipo no suele durar mucho y, además, a tu bebé no le molesta, así que disfruta las cosquillitas que te hace.
Lo que está pasando con tu cuerpo
Tu cuerpo se está preparando ahora para la recta final, y puede que estés empezando a notar nuevos síntomas, como dolores de espalda.
Alrededor de la mitad de las mujeres embarazadas padecen algún tipo de dolor de espalda.
El dolor en la parte baja de la espalda es bastante común, pero también es posible que sientas calambres en los músculos de las piernas de vez en cuando.
Esto es por todo el peso extra que tienes, y también porque el útero está haciendo que trabaje más el sistema circulatorio, así como los nervios que van desde el tronco hasta las piernas.
Desafortunadamente, es posible que los calambres se acentúen a medida que el embarazo avance. Los calambres en las piernas son más comunes durante la noche, pero también pueden aparecer durante el día.
Una forma de aliviarlos es estirar los músculos de las pantorrillas (la parte de atrás de las piernas, entre la rodilla y el pie).
Para hacerlo, ponte de pie, con la rodilla un poco doblada y el talón apoyado en el suelo, apunta los dedos de los pies hacia adelante y flexiónalos luego hacia arriba, hacia la espinilla.
Caminar durante algunos minutos o darte un masaje en la pantorrilla, a veces también ayuda.
Y aunque no te lo hayas planteado aún, no es demasiado temprano para empezar a pensar en el tipo de anticonceptivo que usarás después del nacimiento de tu bebé. Lo ideal sería tomar esta decisión antes de la llegada de tu pequeño.
Si estás considerando la ligadura de trompas, ten en cuenta que algunos planes de salud requieren una autorización previa para el procedimiento. O sea, si optas por hacértela durante tu estadía en el hospital, no esperes demasiado para hablarlo con tu médico o partera. (Y no te preocupes que, si luego quieres cambiar de idea, podrás hacerlo.)