Explorando la semana 15 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
62 días
Un consejo especial para esta etapa
Los ojos son sensibles a la luz aunque estén cerrados.
Esta semana ya tiene el tamaño de una manzana y mide unos 10 centímetros (alrededor de 4 pulgadas) y si lo tomaras entre tus manos, notarías que ya incluso pesa un poquito.
Sus brazos y piernas han crecido más, y puede mover las articulaciones. Por el momento tiene todavía los ojitos cerrados, pero puede notar la claridad.
De hecho, si te pusieras una linterna sobre el vientre, el bebé se apartaría.
Otra cosa que tu bebé está desarrollando ahora es el sentido del gusto. Hay estudios que muestran que los sabores de los alimentos que comen las mujeres embarazadas acaban en el líquido amniótico.
Hay incluso un estudio del Centro Monell de los Sentidos Químicos en Filadelfia, que afirma que los bebés pueden saborear lo que la mamá acaba de comer.
También se halló que si comes alimentos sanos durante el embarazo, al bebé pueden empezar a gustarle esos sabores. Así que, ¡nunca es demasiado pronto para enseñar a tu bebé a comer bien!.
Si tienes una cita para hacerte un ultrasonido en las próximas semanas (generalmente se hace una ecografía entre las semanas 16 y 20), ¡puede que ya te digan si esperas un niño o una niña!
Pero no te desanimes si no te lo pueden decir todavía. Para poder ver con claridad si es un bebito o una bebita, el bebé tiene que estar en una posición en la que se le puedan ver los genitales.
Si resulta que está todo acurrucado o está de espaldas, por el momento el sexo de tu bebé seguirá siendo un misterio. Entre tanto, puedes probar nuestra calculadora para adivinar el sexo del bebé.
Lo que está pasando con tu cuerpo
Probablemente hayas aumentado unas 5 libras (alrededor de dos kilos y pico). Si es un poquito más o un poquito menos, no debes preocuparte demasiado, porque cada mujer aumenta de peso a un ritmo diferente.
Pero si sientes que te estás resistiendo a comer o que haces excesivo ejercicio porque te asusta engordar, podrías estar mostrando síntomas de un grave trastorno alimenticio, conocido como pregorexia del embarazo. Lee más sobre este trastorno.
Aunque ahora te sientas mejor en general, es posible que todavía aparezcan algunas molestias, como por ejemplo, tener la nariz tapada.
El aumento de los estrógenos hace que las membranas mucosas (el tejido que tiene la nariz por dentro), se inflame y por eso puedes producir más mucosidad.
Esta molestia es tan común que los médicos hasta le han puesto un nombre: rinitis del embarazo.
Además, a algunas mujeres embarazadas les sangra la nariz de vez en cuando, como resultado del aumento en el volumen de la sangre y la expansión de las venitas internas de la nariz.
Explorando la semana 27 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
85 días
Un consejo especial para esta etapa
Esta semana, tu bebé pesa casi un kilo (unas 2 libras) y mide alrededor de 36.5 centímetros (14.4 pulgadas), desde su cabecita hasta los talones y tiene más o menos el tamaño de una coliflor.
Tiene ya su horario regular de dormir y estar despierto, abre y cierra los ojitos, e incluso podría chuparse el dedo. Con el aumento del tejido cerebral, el cerebro de tu bebé ahora está muy activo.
Y aunque sus pulmones todavía no están totalmente desarrollados, si naciera antes de tiempo, tu bebé podría respirar con ayuda médica.
Si sientes unos saltitos rítmicos... ¡seguramente es que tiene hipo! A partir de ahora será bastante común que notes cuando esto ocurra.
El hipo no suele durar mucho y, además, a tu bebé no le molesta, así que disfruta las cosquillitas que te hace.
Lo que está pasando con tu cuerpo
Tu cuerpo se está preparando ahora para la recta final, y puede que estés empezando a notar nuevos síntomas, como dolores de espalda.
Alrededor de la mitad de las mujeres embarazadas padecen algún tipo de dolor de espalda.
El dolor en la parte baja de la espalda es bastante común, pero también es posible que sientas calambres en los músculos de las piernas de vez en cuando.
Esto es por todo el peso extra que tienes, y también porque el útero está haciendo que trabaje más el sistema circulatorio, así como los nervios que van desde el tronco hasta las piernas.
Desafortunadamente, es posible que los calambres se acentúen a medida que el embarazo avance. Los calambres en las piernas son más comunes durante la noche, pero también pueden aparecer durante el día.
Una forma de aliviarlos es estirar los músculos de las pantorrillas (la parte de atrás de las piernas, entre la rodilla y el pie).
Para hacerlo, ponte de pie, con la rodilla un poco doblada y el talón apoyado en el suelo, apunta los dedos de los pies hacia adelante y flexiónalos luego hacia arriba, hacia la espinilla.
Caminar durante algunos minutos o darte un masaje en la pantorrilla, a veces también ayuda.
Y aunque no te lo hayas planteado aún, no es demasiado temprano para empezar a pensar en el tipo de anticonceptivo que usarás después del nacimiento de tu bebé. Lo ideal sería tomar esta decisión antes de la llegada de tu pequeño.
Si estás considerando la ligadura de trompas, ten en cuenta que algunos planes de salud requieren una autorización previa para el procedimiento. O sea, si optas por hacértela durante tu estadía en el hospital, no esperes demasiado para hablarlo con tu médico o partera. (Y no te preocupes que, si luego quieres cambiar de idea, podrás hacerlo.)