Explorando la semana 14 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
62 días
Un consejo especial para esta etapa
Tu bebé mide cerca de 9 centímetros (3.5 pulgadas) desde la cabecita hasta el final de la espalda. Tiene más o menos el tamaño de un limón amarillo.
Todas las estructuras básicas de su cuerpo, tanto por dentro como por fuera, ya están formadas, aunque en miniatura.
Sus riñones producen orina, que expulsa en el líquido amniótico que le rodea.
El cuerpo está creciendo ahora con más rapidez que la cabecita. Ya se puede ver el cuello.
Al final de esta semana los brazos se habrán alargado y se verán proporcionados con el resto del cuerpo, aunque las piernitas todavía tendrán que crecer un poco más para verse igual.
Si lo vieras de cerca notarías que le está apareciendo por todo el cuerpo un vello muy finito que se llama lanugo.
Como ya tiene los músculos de la cara más desarrollados, hace carotas ¡y puede que hasta se chupe un dedo de vez en cuando!
Lo que está pasando con tu cuerpo
¡Bienvenida a tu segundo trimestre! Este es un momento muy importante porque marca el final de un periodo de desarrollo muy delicado para tu bebé.
La posibilidad de tener un aborto espontáneo ha disminuido mucho ahora que has entrado ya en el segundo trimestre.
Los síntomas como las náuseas, la fatiga o el dolor en los pechos, estarán casi desapareciendo (y si no están mejorando, lo más probable es que no tarden mucho en hacerlo).
Muchas mujeres embarazadas se sienten mejor en esta etapa. Tienen más energía y se han adaptado a los cambios corporales.
Algo que también es nuevo es que tu pancita está empezando a crecer, aunque si éste es tu segundo embarazo, puede que lo hayas notado antes.
El útero está sólo un poco por encima de los huesos del pubis, pero lo suficiente para que se te empiece a notar un poquito que estás embarazada.
Ya que el cuerpo del futuro papá no cambia, quizá le cueste sentirse involucrado. Mira estos consejos para él, para el segundo trimestre.
También es normal estar preocupada con todos estos cambios, pero intenta disfrutar de estas semanas porque son muy especiales.
Ya no tienes tanto malestar y el vientre todavía no ha crecido tanto como para sentirte incómoda
Explorando la semana 27 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
85 días
Un consejo especial para esta etapa
Esta semana, tu bebé pesa casi un kilo (unas 2 libras) y mide alrededor de 36.5 centímetros (14.4 pulgadas), desde su cabecita hasta los talones y tiene más o menos el tamaño de una coliflor.
Tiene ya su horario regular de dormir y estar despierto, abre y cierra los ojitos, e incluso podría chuparse el dedo. Con el aumento del tejido cerebral, el cerebro de tu bebé ahora está muy activo.
Y aunque sus pulmones todavía no están totalmente desarrollados, si naciera antes de tiempo, tu bebé podría respirar con ayuda médica.
Si sientes unos saltitos rítmicos... ¡seguramente es que tiene hipo! A partir de ahora será bastante común que notes cuando esto ocurra.
El hipo no suele durar mucho y, además, a tu bebé no le molesta, así que disfruta las cosquillitas que te hace.
Lo que está pasando con tu cuerpo
Tu cuerpo se está preparando ahora para la recta final, y puede que estés empezando a notar nuevos síntomas, como dolores de espalda.
Alrededor de la mitad de las mujeres embarazadas padecen algún tipo de dolor de espalda.
El dolor en la parte baja de la espalda es bastante común, pero también es posible que sientas calambres en los músculos de las piernas de vez en cuando.
Esto es por todo el peso extra que tienes, y también porque el útero está haciendo que trabaje más el sistema circulatorio, así como los nervios que van desde el tronco hasta las piernas.
Desafortunadamente, es posible que los calambres se acentúen a medida que el embarazo avance. Los calambres en las piernas son más comunes durante la noche, pero también pueden aparecer durante el día.
Una forma de aliviarlos es estirar los músculos de las pantorrillas (la parte de atrás de las piernas, entre la rodilla y el pie).
Para hacerlo, ponte de pie, con la rodilla un poco doblada y el talón apoyado en el suelo, apunta los dedos de los pies hacia adelante y flexiónalos luego hacia arriba, hacia la espinilla.
Caminar durante algunos minutos o darte un masaje en la pantorrilla, a veces también ayuda.
Y aunque no te lo hayas planteado aún, no es demasiado temprano para empezar a pensar en el tipo de anticonceptivo que usarás después del nacimiento de tu bebé. Lo ideal sería tomar esta decisión antes de la llegada de tu pequeño.
Si estás considerando la ligadura de trompas, ten en cuenta que algunos planes de salud requieren una autorización previa para el procedimiento. O sea, si optas por hacértela durante tu estadía en el hospital, no esperes demasiado para hablarlo con tu médico o partera. (Y no te preocupes que, si luego quieres cambiar de idea, podrás hacerlo.)