Explorando la semana 14 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
115 días
Un consejo especial para esta etapa
Tu bebé mide cerca de 9 centímetros (3.5 pulgadas) desde la cabecita hasta el final de la espalda. Tiene más o menos el tamaño de un limón amarillo.
Todas las estructuras básicas de su cuerpo, tanto por dentro como por fuera, ya están formadas, aunque en miniatura.
Sus riñones producen orina, que expulsa en el líquido amniótico que le rodea.
El cuerpo está creciendo ahora con más rapidez que la cabecita. Ya se puede ver el cuello.
Al final de esta semana los brazos se habrán alargado y se verán proporcionados con el resto del cuerpo, aunque las piernitas todavía tendrán que crecer un poco más para verse igual.
Si lo vieras de cerca notarías que le está apareciendo por todo el cuerpo un vello muy finito que se llama lanugo.
Como ya tiene los músculos de la cara más desarrollados, hace carotas ¡y puede que hasta se chupe un dedo de vez en cuando!
Lo que está pasando con tu cuerpo
¡Bienvenida a tu segundo trimestre! Este es un momento muy importante porque marca el final de un periodo de desarrollo muy delicado para tu bebé.
La posibilidad de tener un aborto espontáneo ha disminuido mucho ahora que has entrado ya en el segundo trimestre.
Los síntomas como las náuseas, la fatiga o el dolor en los pechos, estarán casi desapareciendo (y si no están mejorando, lo más probable es que no tarden mucho en hacerlo).
Muchas mujeres embarazadas se sienten mejor en esta etapa. Tienen más energía y se han adaptado a los cambios corporales.
Algo que también es nuevo es que tu pancita está empezando a crecer, aunque si éste es tu segundo embarazo, puede que lo hayas notado antes.
El útero está sólo un poco por encima de los huesos del pubis, pero lo suficiente para que se te empiece a notar un poquito que estás embarazada.
Ya que el cuerpo del futuro papá no cambia, quizá le cueste sentirse involucrado. Mira estos consejos para él, para el segundo trimestre.
También es normal estar preocupada con todos estos cambios, pero intenta disfrutar de estas semanas porque son muy especiales.
Ya no tienes tanto malestar y el vientre todavía no ha crecido tanto como para sentirte incómoda
Explorando la semana 20 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
138 días
Un consejo especial para esta etapa
¡Felicidades, ya estás a mitad del embarazo y tu bebé está bien grandecito! Mide unos 25.4 centímetros (10 pulgadas).
Es tan largo como un plátano (banana). ¡Pero no te asustes! No es que en la última semana haya crecido 10 centímetros, es que ahora se mide desde su cabecita, hasta los deditos de los pies.
En las anteriores semanas se medía desde su cabeza hasta la colita. Esto es porque antes tenía las piernas muy pegadas al cuerpo y era difícil medirlo desde la cabeza a los pies.
Tu bebé está ahora recubierto de una sustancia blanca y un poco grasa que se llama "vernix caseosa".
Esta sustancia protege su piel mientras esté flotando en el líquido amniótico. Además, ayuda a que el bebé pase con más facilidad por el canal vaginal durante el nacimiento.
Ahora traga más líquido amniótico cada día, y eso es muy bueno para su sistema digestivo porque tragar le ayuda a practicar para cuando coma de verdad.
En estas semanas también está produciendo en su pancita una sustancia que se llama meconio.
El meconio es negro, o verde muy oscuro, es muy pegajoso y está hecho de todas las células muertas, secreciones del estómago y líquido amniótico.
El meconio se acumula en los intestinos y... ¡aparecerá en el primer pañal que tengas que cambiar!
Lo que está pasando con tu cuerpo
La parte superior de tu útero ha llegado ya a la altura de tu ombligo, y es muy probable que hayas aumentado alrededor de 4.5 kilos (10 libras).
A partir de ahora lo normal es que aumentes más o menos medio kilo (una libra) a la semana, aunque si comenzaste el embarazo con exceso de peso puede que hayas ganado menos, y si estabas más delgada tendrás que aumentar.
Es importante tomar suficiente hierro durante el embarazo porque ayuda a fabricar glóbulos rojos, que distribuyen el oxígeno en el cuerpo.
Cuando estás embarazada necesitas más hierro para que el bebé crezca y porque tienes más sangre circulando por el cuerpo.
Los alimentos ricos en hierro incluyen carnes rojas magras, aves, pescado, lentejas y otras legumbres, espinacas y cereales fortificados con hierro.
¿Tienes las encías muy sensibles o te sangran? Las encías sensibles son una molestia común durante el embarazo.
El aumento en los niveles de progesterona y de estrógeno en estos meses, así como los cambios en los vasos sanguíneos, hacen que las encías reaccionen de forma diferente a las bacterias que están en la placa que se pega a los dientes.
El resultado es que se inflaman y pueden sangrar cuando usas seda dental o cuando te cepillas los dientes.
Esta inflamación se conoce como "gingivitis del embarazo" y afecta más o menos a la mitad de las mujeres embarazadas.
Por eso ahora es más importante que nunca mantener una buena higiene dental.