Explorando la semana 32 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
53 días
Un consejo especial para esta etapa
Tu peso aumenta alrededor de 400 gramos por semana y la mitad de ese peso corresponde a tu bebé.
De hecho, en las próximas 7 semanas aumentará entre una tercera parte y la mitad del peso que tendrá al nacer, porque necesita esa grasita para sobrevivir fuera del útero.
Esta semana tu bebé mide alrededor de 43 centímetros (unas 17 pulgadas) y pesa unos 1.8 kilos (casi 4 libras) o el equivalente a una jícama grande (nabo mexicano).
Sus uñitas ya están completamente formadas. Hay algunos bebés que en esta semana ya tienen cabello, pero otros sólo tienen un poquito de vello, como el que recubre un durazno (melocotón).
Su piel se está poniendo suave y lisa, ahora que está engordando más rápidamente.
El bebé ocupa ahora todo el espacio que hay en el útero, ¡pero eso no quiere decir que su nivel de actividad se haya reducido!
Quizás hayas escuchado decir que es normal que los bebés se muevan un poco menos a medida que avanza el embarazo, pero eso no es verdad. Si notas una reducción en sus movimientos, debes llamar a tu doctor.
Lo que está pasando con tu cuerpo
El volumen de tu sangre es ahora un 40 o 50 por ciento mayor que antes de quedar embarazada, porque ahora tu cuerpo también se tiene que hacer cargo del bebé.
Esta cantidad extra compensa además la sangre que puedas perder durante el parto. Ahora estás aumentando más o menos medio kilo (1 libra) a la semana y aproximadamente la mitad de ese peso va a tu bebé.
El útero presiona hacia arriba, cerca del diafragma, y en el abdomen. Esto puede causar una sensación de que te falta el aire, así como acidez estomacal.
A medida que el bebé crece, la concentración cada vez mayor de peso en el vientre hace que tu postura y centro de gravedad cambien.
Además, tus músculos abdominales se están estirando, las hormonas están haciendo que tus ligamentos se distiendan y tu útero, cada vez mayor, quizás esté presionando algunos nervios.
Todo esto puede contribuir a causar dolor en la parte baja de tu espalda y también en tus nalgas y caderas. Si tienes mucho dolor o una sensación de hormigueo en las piernas, díselo a tu doctor.
Explorando la semana 29 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
76 días
Un consejo especial para esta etapa
¡Tu bebé está creciendo muy rápido! Pesa alrededor de un cuarto de kilo más de lo que pesaba la semana pasada (en total, 1.13 kilos o unas 2.5 libras).
Mide 38 centímetros (15 pulgadas) desde la cabecita hasta los talones y es tan largo como un ramo de apio.
Los músculos y pulmones siguen desarrollándose y la cabecita está creciendo para acomodar el cerebro, que cada día está más grande. Como está creciendo tanto, ahora es cuando más nutrición necesita.
Para que tanto tu bebito como tú estén bien alimentados, necesitas tomar suficientes proteínas, vitamina C, ácido fólico, hierro y calcio.
Cada día se depositan en su esqueleto unos 250 miligramos de calcio, que van endureciendo sus huesos.
Bebe leche o, si no te gusta la leche, consume otro alimento rico en calcio, como leche de soya, queso, yogur o jugo de naranja enriquecido con calcio, para ayudar a tu bebé en su desarrollo.
Lo que está pasando con tu cuerpo
En estas semanas ya podrás sentir los movimientos de tu bebé con mucha más claridad. Presta atención a las pataditas y golpecitos y habla con tu doctor siempre que notes que hay una disminución en la actividad.
Quizás te pida que tomes nota de la frecuencia con la que lo sientes moverse, para asegurarte de que todo está bien. Debes notar al menos diez movimientos en dos horas.
Es posible que sientas de nuevo acidez y estreñimiento. La progesterona, una hormona del embarazo, relaja el tejido muscular liso en todo el cuerpo, incluyendo el intestino.
Esta relajación, junto con lo apretadas que están las cosas en el abdomen, puede causar gas, especialmente después de una comida grande.
Otro problema del que es responsable el tamaño de tu útero (y el estreñimiento), son las hemorroides. Las hemorroides son simplemente venas hinchadas en el recto.
Son muy comunes durante el embarazo y generalmente desaparecen poco después del parto.
Tu cabello tiene más volumen que antes, porque las hormonas del embarazo hacen que el cuerpo retenga los cabellos más de lo normal.
No es que te esté saliendo más cabello, es que estás perdiendo menos cabello. Hay tres fases diferentes de crecimiento del cabello: crecimiento, descanso y eliminación.
Durante el embarazo, y por unos pocos meses después, tu cuerpo pasa sólo por las fases de crecimiento y descanso.
Luego, unos pocos meses después del parto, comienza la fase de eliminación y el cabello que tu cuerpo ha estado reteniendo durante nueve meses, comienza a caer.
Esta pérdida de cabello durante el posparto puede resultar alarmante, pero es normal.